Atesorando momentos: El corazón de nuestro equipo docente
Parece que fue ayer cuando nos reuníamos para celebrar, pero ya ha pasado un mes desde nuestro entrañable convivio navideño. Aunque el calendario avanza y ya estamos inmersas en el ritmo del nuevo año, en el Colegio Montefalco seguimos atesorando en el corazón los momentos de alegría que vivimos como equipo docente.
Recordamos con especial cariño esa jornada de convivencia donde las maestras nos unimos, no para planear clases, sino para compartir la fe, la amistad y la gratitud de ser una familia. Esos abrazos, las risas compartidas y los buenos deseos frente al pesebre siguen resonando en nuestros pasillos, recordándonos que nuestra misión educativa nace de un corazón que sabe amar y agradecer.
A un mes de distancia, renovamos ese compromiso de unión que nos caracteriza. Porque para guiar a nuestras niñas hacia el bien, primero debemos ser testimonio vivo de fraternidad y caridad entre nosotras.
Damos gracias a Dios por este equipo de mujeres virtuosas que, con el recuerdo de la Navidad aún presente, entregan lo mejor de sí cada día en las aulas.
¡Que el espíritu de servicio y la unión que celebramos ese día nos acompañe durante todo el 2026!



